Sitio para los dedos
La puntera va ancha y sigue la forma del pie en lugar de terminar en punta. Los dedos se abren y apoyan, que es lo que hacen cuando va descalzo por casa.
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LO PRIMERO: LA TALLA
El número que calza en otra marca no sirve, porque esta horma es más ancha.
Lo único fiable son los centímetros.
PIE DEL NIÑO
Su talla es la
31LA ZAPATILLA POR PARTES
Toca cualquier número.
Se la pone y se la quita solo, sin pelearse con los cordones ni pedir ayuda. Para el cole es la diferencia entre llegar a tiempo o no.
Va debajo del velcro y solo hay que ajustarlo una vez, el primer día. Después ya no se toca: no se desata ni se afloja en el patio.
Refuerzo de goma en la punta, que es exactamente por donde los niños se cargan las zapatillas arrastrando el pie y frenando con la puntera.
Casi todo el corte es malla abierta. El pie del niño suda mucho más de lo que parece, y esto ayuda a evitar que llegue a casa con el calcetín húmedo.
Se dobla con el pie en cada paso y transmite el terreno. Es la parte que hace que sea barefoot de verdad y no una zapatilla normal con puntera ancha.
Una anilla en el talón para tirar y meter el pie de golpe. Parece una tontería hasta que ves lo que tarda un niño de seis años sin ella.
LA SUELA
Es la prueba que puedes hacer tú misma cuando te lleguen: coge la zapatilla por la punta y el talón y dóblala. Si no se dobla, no es barefoot por mucho que lo ponga en la caja.
POR QUÉ BAREFOOT
La puntera va ancha y sigue la forma del pie en lugar de terminar en punta. Los dedos se abren y apoyan, que es lo que hacen cuando va descalzo por casa.
Fina y flexible: se enrolla con la mano. El pie nota el suelo y el tobillo trabaja, en vez de ir montado sobre una plataforma rígida.
Talón y punta a la misma altura, y muy poco peso. Corren, saltan y trepan sin arrastrar zapatilla.
Y seamos claros: esto no es calzado médico ni corrige nada. Es calzado que deja al pie moverse como se mueve descalzo. Si tu hijo tiene un problema de pie diagnosticado, lo que diga su podólogo va por delante de cualquier zapatilla.
SIENTE EL RITMO. SIGUE ALERTA.
Música, llamadas y oído libre para no perder lo que sucede a tu alrededor.
SIENTE EL RITMO. SIGUE ALERTA.
Música, llamadas y oído libre para no perder lo que sucede a tu alrededor.
Preparados para el sudor y la lluvia normal.
Ligeros y cómodos incluso durante entrenamientos largos.
Escucha el tráfico, las bicicletas y las personas.
Autonomía para entrenar, caminar o trabajar.
Contesta llamadas sin sacar el móvil.
Sudor y lluvia
La carcasa va sellada, sin rejillas por donde se cuele la humedad. Terminas el rodaje, los pasas por un trapo y quedan como nuevos.
Sin humo
DUDAS
Depende de la edad. Entre los 4 y los 8 años el pie crece más o menos un centímetro al año, así que con el margen de un centímetro largo que recomendamos suelen dar de seis a doce meses. A partir de los 9 el crecimiento se frena y duran más.
A los niños casi nunca. El pie de un adulto lleva años acostumbrado al tacón, pero el de un niño todavía no. Lo normal es que se las ponga y no diga nada, más allá de que le parezcan más cómodas.
Están pensadas para eso: malla resistente, puntera reforzada y velcro que aguanta cientos de aperturas. Lo que primero se ve es la puntera, si tu hijo es de los que frena arrastrando el pie.
A mano con agua tibia y jabón suave, y secar al aire lejos del radiador. A máquina se puede, dentro de una bolsa y en frío, pero cada lavado les resta vida al adhesivo y a la malla.
Sí, la horma es la misma. Lo único que cambia es el color.